La calidad del lijado dependerá de la elección del abrasivo y especialmente del grano de la lija. La elección correcta del grano de la lija puede dar excelentes resultados pero, por otro lado, una elección equivocada puede dañar la madera, por ejemplo. Una vez que has elegido la lijadora adecuada para tu trabajo específico, es el momento de elegir la arena adecuada. La regla general para elegir la arena adecuada es el grano de lija es empezar con una arenilla gruesa y pasar a una arenilla fina para el final. Sin embargo, esto depende del tipo de madera y su condición. En general, para la madera en bruto, muchos artesanos empiezan con un grano grueso como el 60 para limpiar rápidamente las superficies ásperas. Luego proceden por etapas, por ejemplo con un grano 100 para superficies semi-lisas y un grano 150 para superficies realmente lisas. Cuando quieren lograr un aspecto excepcionalmente liso, algunos optan por una pasada final con papel de grano 220. Tenga cuidado, el lijado excesivo de una superficie de madera puede dificultar la aplicación de un tinte u otro producto de acabado. La madera es un material poroso. Una forma de mantener la madera hermosa es dejar que su grano y color natural se vea a través. Lijar demasiado suave puede dañar el acabado en lugar de mejorarlo.