Alrededor de los 18 meses, algunos niños muestran que se sienten acalambrados en su cuna, por ejemplo subiéndose a los barrotes; en este caso, está claro que su hijo está listo para dar el siguiente paso, ¡aunque sólo sea por razones de seguridad! Otros tardarán más tiempo. Si su hijo parece disfruta en tu cama cerrada Puedes esperar hasta que este se vuelva demasiado pequeño para él. Así que no hay límite de edad, cada temperamento tiene su propia evolución, ¡y los padres tienen que adaptarse! Sólo hay una regla: no apresurar las cosas, por ejemplo si llega un segundo hijo. Si el niño no está preparado, lo vivirá mal y tendrá la impresión de que le quitan la cama en beneficio del hermanito; ¡no es la mejor manera de empezar una relación sana y cómplice!